domingo, 5 de octubre de 2008

Aún a riesgo de resultar timorato.

Es algo que hoy en día, en muchas ocasiones, carece del respeto y, sobretodo, de la práctica que se merece, y es que mucha gente lo considera como algo timorato, sumamente anticuado, inútil, irracional y propio de gente falsa, peces gordos y hombres de negocios. Muy bien, pues yo creo exactamente todo lo contrario, creo que ejercitar la buena educación es importante, pues es un conjunto de reglas que nos ayudan a suavizar la vida, y que suponen una muestra de deferencia y respeto hacia los demás; siempre es mucho más fácil y agradable tratar con alguien con buenos modales a que un quiosquero, un taxista o un funcionario, te conteste con un gruñido y cara de mala uva. Y actuar con buena educación, no significa, ni mucho menos, negar tu personalidad: existen formas de expresarte o expresar tu desacuerdo de una manera lúcida y formal.

Mucha gente dice, tan campante, que la educación es sólo un prejuicio pequeñoburgués, y que no tiene mayor importancia ni utilidad. Pues en mi opinión no es así, pues que dos personas ejerciten los buenos modales ayuda a evitar posibles conflictos o situaciones embarazosas que puedan surgir entre ellos, gracias a que con unas determinadas pautas de comportamiento se hace más difícil que surjan fricciones desagradables entre las personas. Es más, diría que una persona maleducada, desafortunadamente, se respeta poco a si misma, ¿pues cómo va a respetarse si no es capaz de respetar a quien tiene enfrente suyo?

3 comentarios:

Bicho dijo...

Completamente de acuerdo: es escandalosa la ausencia de educación que se respira. Creo que el estrés de las grandes ciudades es un factor desencadenante importante.

Paciencia... y a predicar con el ejemplo!

Un saludo!

Evita dijo...

hola, por desgracia tienes razon, la gente esta perdiendo la educación, y por culpa de eso mismo el respeto hacia nosotros mismos y hacia los demas.

Me parece que deberiamos volver a sentarnos frente a la pared, a pensar las cosas que decimos contar hasta cien, y volver a pensarlas, añadirle un por favor, gracias, usted podria, o disculpe, para poder mantener una conversacion mas o menos interesante, pero sobre todo a la altura de las circunstancias y de nosotros mismos.

Si yo contara las cosas que me pasan... caeria el mundo a trozos.

Guarismo dijo...

Efectivamente, Edmar, es así... tienes toda la razón. No había leído esta entrada (qué raro, me la salté) antes de escribir mi "amabilidad".

Un abrazo